Experiencias Personales

¡Cocinar! ¿Yo?

Cuando pienso en la cocina costarricense , me imagino un domingo placentero, un día de campo tranquilo en familia , de esos que te llenan el alma de alegría por las cosas simples que nos dan felicidad.

Asi es la cocina de mi país, nuestro arrocito con leche o  los picadillos, sencillos, pero cargados de sabor  , de especies picaditas, frescas y olorosas.

En nuestra sociedad se espera que todas las mujeres sepamos cocinar, es como si el “app” viniera incluido, por el simple hecho de ser mujer.  Pues en mi caso no fue así…  Nunca me atrajo eso de cocinar…

En mi época de colegio cuando mis compañeras  se reunían para hacer galletitas de diferentes tipos y jugar a la casita,  a mí me parecía que era una pérdida de tiempo, y podíamos estar mejor en la playa…

Unos años después un par de desastrosos intentos me confirmaron que nada que yo pusiera en un horno iba a ser digno de ser comido.

Ceviche de mariscos costarricense con salsa de maracuya

Primeros intentos en la Cocina

Pero luego, la necesidad me empujo a tratar de sacar adelante algunos platillos básicos, como albóndigas, con buena apariencia gracias al exceso de salsa de tomate , pero totalmente crudas y sin sabor por dentro,  o ,como olvidar;  el intento de pollo asado, que dejo un permanente olor a plástico y menudos de pollo chamuscados en mi memoria.

A quien se le puede ocurrir poner adentro del pobre animalito una bolsa con sus partes íntimas, a mi jamás,   mucho menos meter la mano en semejante cavidad para limpiarla!!

En fin, los años pasaron y al estar muy ocupada con trabajo y otros menesteres, la cocina paso a ser responsabilidad de las empleadas domésticas, y escuchando  callada el ocasional “ esta comida a mí no me gusta” de mi pequeña hija o “ siempre la misma comida” de mi resignado esposo.

Pero la experiencia se acumula en la memoria y da paso a que las conexiones  sensoriales que siempre han estado ahí,  empiecen a tener sentido… y entonces , un día me doy cuenta que cocinar es : SENTIDO COMUN .

Así que  después de viajar por muchos lugares y disfrutar de muchas y variadas  comidas, puedo entender que lo que cada país come esta íntimamente relacionado con su cultura y su gente.

Y mi técnica para cocinar es buscar en mis memorias   lo que mis sentidos disfrutaron experimentando estos platillos para así poder replicarlos en mi cocina.

Deliciosa ensalada fresca hecha por Sofia

Buscando inspiración 

Por ejemplo; cuando  pienso en la cocina costarricense , me imagino un domingo placentero, un día de campo tranquilo en familia , de esos que te llenan el alma de alegría por las cosas simples que nos dan felicidad.

Así es la cocina de mi país, nada como nuestro arrocito con leche o   picadillos elaborados con ingredientes sencillos, pero cargados de sabor  ,  especies picaditas, frescas y olorosas.

La comida asiática esta plagada de  sabores difíciles de olvidar, pero a la vez liviana y fácil de digerir.

Las especies se machacan , no se pican, para lograr exprimir lo mejor de ellas  y cada platillo está ligado a la tierra , a su esencia, así como su gente,  de profunda tradición, pero a la vez ligera y suave…

Los platillos alemanes son básicos y sencillos, pero de sabor robusto y bueno, tal y como sus ciudadanos, sin complicaciones, pero fuertes.

Y que tal los ingleses, que se quedaron sin gastronomía en su afán de demostrar su pureza e individualismo…

Al contrario de sus vecinos Franceses, donde la variedad de comida y los ingredientes únicos que son una fiesta al paladar,  hacen honor a las  coloridas personalidades que Francia ofrece,   donde el placer de disfrutar la vida empieza en la  mesa !

Las deliciosas pastas italianas , donde la celebración de sabores empieza desde que se mezclan los primeros ingredientes  con  las aromáticas hierbas, que son auténticos tesoros nacionales.

Cocinar desde el corazón, es dejar que nuestro sentido común tome el mando, y mezcle los sabores, os colores, para que todo combine bien, y un ingrediente no opaque al otro.

De continente a continente, algunas veces la base es la misma, pero cuando ponemos la sazón;  nos lleva por caminos distintos.

ensalada de papaya verde de Tailandia

Siguiendo los instintos 

Para mí el balance está en el color;  a veces me falta rojo, o verde …

En la mente mezclo las frutas que se ven bien juntas, o agrego los vegetales por color.

Picadura… el inicio de muchos platillos

Por ejemplo; colores claros y suaves, van a combinar perfectamente en un estofado de carne.

Yo cocino así, con la imaginación, uso mis sentidos:   vista, tacto y olfato; algunas veces un olor destaca y me saca una sonrisa.

Sé que va a salir bien cuando todos los ingredientes se ven lindos juntos antes de prepararlos.

Todavía no puedo seguir una receta al pie de la letra y los pasteles que cobran vida en el horno, son otro tema,  pero ahora cocino  y lo disfruto , y lo hago con el instinto, con los sentidos, con el corazón

Quizás el resultado no sea de calificativo gourmet, pero sabe bien,  representa quien soy , es comida para el alma, balanceada, con una  promesa de felicidad y  una sorpresa en cada  platillo,   una historia de mi vida plasmada en cada bocado.

Todos podemos cocinar, pero algunos necesitamos mirar hacia adentro para poder inspirarnos en nuestra propia experiencia y el resultado final será parte de nosotros mismos.

Ahora si , a cocinar y sobre todo comer ¡

De mis favoritos :

Tuna Tartar

Atún fresco picado en tuquitos con aceite de coco y sal.

Picar culantro , chile morrón amarillo,  tomate y aguacate y agregarlo al atún.

Por ultimo semillas de ajonjolí , un poquito de jugo de limón y gotitas de tabasco !!!

Refrigerar por 15 minutos y servir con galletas de soda

¡Bon Apetite!

Tuna Tartar , mi version

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